De uno con ochenta de estatura, de barba muy poblada y un cabello incipiente que tapa con cachuchas marca Canguro, y con la complexión de un levantador de pesas, Poncho muestra sus manos grandes y callosas de tanto tocar las tres congas que usualmente toca. "Mi estilo requiere de mucha fuerza. No soy rápido como Giovanni Hidalgo, pero si tengo la mano pesada y en eso radica mi sonido seco, así: ¡Pah!".
Ese sonido lo aprendió de Mongo Santamaría. La fábrica de instrumentos de percusión Gon Bops permitió que él mismo diseñara el modelo de congas Poncho Sánchez, más alto y ancho que el tradicional cubano.
"Me gusta la sofisticación del Jazz, dice, pero también el sabor y el rítmo latino que es inigualable. Ese es en el fondo lo que yo hago y la base del Jazz Latino".
Como heredero de una situación social difícil como es la de los chicanos en Estados Unidos, el trabajo de Poncho es particularmente llamativo, pues bien se sabe que hacer arte en esa comunidad equivale a alcanzar la cima peleando con uñas y dientes. "Hay cosas muy malas en este mundo y la juventud necesita mucha ayuda, por eso yo hablo con frecuencia en colegios y dicto talleres sobre rítmo y percusión".
Su formación ha sido autodidacta y allí radica el peculiar sabor de su música, manifestado en temas exitosos como Tin Tin Deo, Papa Gato, Baila mi Gente o Bien Sabroso, con el que obtuvo una nominación al Premio Grammy Latino en 1985.
Su disco "Soul of the conga"...............
Una "Descarga"......
En vivo "at Montreux"...........


Super buenos..gracias Chema..
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